sábado, 4 de abril de 2020

Bacho crónico. Corrección prosódica


Está dormido, respira fuerte. Sus compañeros se ríen, lo observo y digo, de seguro su compañero se levantó temprano para ir a trabajar. Una chica comienza a reírse y dice, éste no trabaja maestro, en el chat del grupo nos mandó mensajes a las cuatro de la mañana diciendo que los mostros del residenevil se la pelan. ¡Ah mira! Un esclavo del edzbotz, digo. Los Bachos se carcajean, maestro, me dice uno, el Chegue va tener mucho édzito en la vida, verdat; ¡Oh pues!, les digo. Si y de seguro, dice otro, tendrá mucho  sedzo. Yayayá chingao, ya. 

Dales cuerda...


Bacho crónico: Los rudos

Ayer, dos futbolistas se liaron a golpes en la cancha de básquet. Se dijeron unas cuantas verdades, muy rudas, de machos. Al rato, a media clase, llegó uno de los rijosos y se sentó a la mitad del salón. Seguí con la clase, a los cinco minutos se abre la puerta y entra el otro rijoso, buscó lugar y fue a sentarse con el otro rijoso. Se me erizó la pelambrera, estos se van a dar otros madrazos aquí en el salón. Sin embargo, se la llevaron tranquila, movían la cabeza cuando explicaba lo de los versos y las estrofas. Los dos tomaban apuntes, fue cuando se tomaron de la mano. Una caricia, no se voltearon a ver. Zanjaron el entuerto, no se dijeron nada.


sábado, 17 de junio de 2017

Bacho crónico: La mirada del dragón

Te está viendo el Dragón, ten mucho cuidado. ¿Eh? Le digo. Si, te está viendo y no tienes protección. El patio del plantel esta vacío, estoy sentado en una de las bancas de concreto esperando el inicio de las labores de la Jornada Académica. Se me eriza toda la pelambrera del cuerpo. El Profesor me señala con el dedo y me observa con los ojos entrecerrados. Carga un portafolio ochentero de plástico negro, viste con un suéter rojo. Se mete la mano en el pecho y saca un collar con un símbolo: Te-tra-gra-ma-tón, solo esto te protege de la mirada del Dragón. Me señala unos segundos mas, me dice: buenas tardes profesor, y se va. De un brinco me levanto, no chinguen, el dragón me esta viendo. Y todavía no empieza la jornada académica.

miércoles, 14 de junio de 2017

Gruñidos

A media clase dos jovenes se carcajean en la parte extrema del salón. Qué pasa con ustedes dos, les digo. No prof, nada. Ya pónganse a trabajar. Les explico cómo citar de acuerdo con Chicago y APA. Sus compañeros escriben en silencio y éstos vuelven a reirse. A ver, ustedes dos ya párenle. Al final los llamo, qué les pasa. No prof, no. Cómo que no. No prof. Lo que pasa es que nos estábamos acordando de que  en el metro un señor nos estaba gruñendo. Qué, ¿les gruñó como perro? Si,  prof, nos veía y nos gruñía y se le hinchaban los ojos y se lamia los labios, y nos estábamos acordando del tipo. 

domingo, 14 de julio de 2013

Verde

Le dije a Margarita, quiéres ser mi novia y me dijo que no. Quedé pasmado. Apenas me salió un despechado por qué, pero ella sonrió de manera encantadora, me pellizcó la mejilla, se dio la vuelta y se fue. Me quedé mirando su cuerpo, con aquella falda a cuadros verdes príncipe de gales, con el suéter verde amarrado en la cintura y con esa diadema verde. Toda verde ella como la jacaranda que estaba mis espaldas y de la cual colgaban unas enormes orugas verdes, en verdad enormes. Miguel me dijo: ¿Te batearon güey? pues no sé, le dije, pues que te dijo güey, pues que no, ay güey pues entonces te batearon pendejo, y se carcajeó, hasta verde estas del pinche coraje, me dijo. ¿Eh? ¿verde?.

viernes, 29 de marzo de 2013

Los huaraches

Qué quiéres de comer, le digo.
Pues lo que tú quieras, me dice.
Vente, mira, por acá tiene su puesto El Primo, hace unos guaraches de poca madre, le digo.
¿huaraches? dice, ¿vamos a comer huaraches? me dice espantada.
¡Ah chingao! le digo, ¿nunca haz comido un huarache hija?, no pues chingao, pues qué te enseña tu madre.
Pues qué quieres que haga, me dice, nunca los he probado
Uy, le digo, te van a gustar, te voy a pedir uno de pura crema con queso y más queso, vas a ver.
 Al terminar se relame los labios y dice, están bien buenos, yo pensé que deveras íbamos a comer zapatos

miércoles, 1 de agosto de 2012

Bacho crónico: los mongoles en la reja

El ventanal es enorme y un metro más allá hay otro ventanal igual. Lo hicieron para aislar el ruido que hacen los automóviles en el eje. Era imposible dar clases antes de esto. El grupo está en silencio, les hago un examen sobre los textos narrativos. Un adolescente de cabellos engelados y camisa del Arsenal me ve con odio. No le gustó que el ejercicio tuviera dos cuentos y una fábula. No chingue prof, está bien largo esto, dice. Son las   siete de la tarde, está oscureciendo. Es octubre. 

El mes de octubre empieza con petardos, son la canción del otoño. Y así comienza la tarde, con petardos y dos bombas Molotov estallando en la barda sur de la escuela. Entera, una masa enardecida viene a montar su teatro pánico a las puertas del Colegio. Las huestes del gran Khan asaltan la muralla, según versiones de doctos en el tema vienen para tomar venganza de un caído de la fiesta de hace dos días, en donde "nuestros porros" patearon hasta la muerte a otro porro del otro Colegio. Guerra de Colegios. Y si, después de los fuegos artificiales que espantan a los automovilistas del eje se desata la campal mediando la reja verde de la escuela.

Porras, piedras, tuercas y tonillos explotando por todos lados. la intoxicación con palos y botellas. El coctel Molotov estalla tres veces más. En el patio histérico los chinos defienden el reino,  gritan porras y se organizan para desatar el caos. Hay que defender el reino de esos mongoles rijosos de allá afuera. Antes, los chiflidos eran la manera de comunicarse, de dar órdenes,  ahora utilizan el  celular: Ya güey ya, que se suban al Edificio E y empiecen el desmadre, ya güey. 

Los adolescentes se acercan "a ver". 

No chingues, viene todo el CCH; puta madre, vienen bien perros. ¡qué vas hacer, qué vas hacer cuando me violen los porros! Jesús, Jesús es la salvación. Estos hijos de su pinche madre van a quemar los edificios. Esos traen fierros, nos van a balacear. Nosotros también, no te apendejes, Suban al edificio C, al C, ya chingao, ya.¡Son los de Ascapo, Vallejo y Naucalpan juntos! Te amo, te amo, te amo. Pánico en pleno, el maestro Arrabal estaría satisfecho de ver las venas histriónicas de este teatro en media superior. Entonces la sirenas. Viene la Tira. Se dispersan no sin antes lanzar más bombas, los chinos se organizan y salen corriendo tras los mongoles, los vamos a madrear en el paradero. Y sí, de pronto, en segundos, todo tranquilo, los chinos y los mongoles se han ido. Llegan las patrullas. Escandalosas. No manches, ahora si se pasaron de verga; estuvo bien cabrón. Ya vez, ya vez, no se metieron a violarte, y eso qué, si si hubieran metido de seguro lo hacen. Hay que confiar en Jesús. Sonido y furia, Fando. Sonido y furia Lis, puro sonido y furia.



martes, 31 de julio de 2012

Bacho crónico: El Entrenamiento

"Ch" respira profundo, tiene una mano empuñada en la cintura y la otra estirada a la altura del pecho. Grita y su rostro adquiere una mueca feroz, levanta el pie y patea a su compañero en el estómago. El compañero aguanta el golpe y grita. "Ch" vuelve a repetir los movimientos, mueve las manos, gruñe y vuelve a levantar la pierna y marca con la suela de tenis el pecho de su contrincante. Oye, le digo a "Ch", por qué le pegas; no le pego maestro, estamos entrenando, sabemos lo que hacemos. Volteo a ver a "A" y asiente con la cabeza; todo, dice "A", todo está medido profesor, sabemos cómo patear y dónde pegar.

"Ch" tiene el pelo de un milímetro de tamaño, la cabeza es redonda y sus orejas grandes, viste con uniforme negro, de dos piezas, holgado, gabardina dura, un logotipo en la espalda  que simula un sujeto volando al tirar una patada. Dice tener el dominio de las técnicas del taekwondo, dice entrenar a diario con un profesor "coreano de Corea"; "A" asiente y agrega, es décimo dan y va a competencia en el extranjero, a China y Japón. Nosotros, dice "Ch", somos cinta azul, tres antes de la negra, si le echamos ganas para fin de año subimos a cinta roja-negra.

"Ch" y "A" soportan el sol de las dos de la tarde, sudan, es abril y después de dos minutos todo se ve azul. Le vamos a hacer una demostración prof, dice "Ch", esto es un "chagui" mire y levanta la pierna y patea en el rostro a su compañero. "A" cae de espaldas, se oye un golpe pesado en el concreto del patio, se levante y le da un golpe a "Ch" con el puño en el rostro, y esto es un "jirugui". "Ch" cae de espaldas, se levanta rápido y grita. A  bien no sé si esto es una demostración , "Ch" comienza a sangrar por la nariz y "A" tiene roja la mejilla, se patean y se golpean con los puños cerrados,  no veo ya en esta demostración una depurada técnica de artes marciales orientales. "A" tira al piso a "Ch", se escucha un "ay" y un ya chingao, ya. sus compañeros, novatos supongo, los separan. Los levantan, se ven con furia. Te pasastes de verga ojete, sí, pero tú mas hijo de la chingada. La demostración para el maestro terminó en combate. Pues no que estaban entrenando, le digo a "A", pues si, pero aquel güey no me dijo ni agua va y ya ve, me pegó y que me caliento  y pues tuve que defenderme. Así es, lo frío y lo caliente,lo crudo y lo cocido, unos dicen y otros hacen, unos fingen y otros tienen la suela del tenis marcada a media cara.

lunes, 30 de julio de 2012

Bacho crónico: El Nombre


Profesor, qué tengo que hacer para cambiarme el apellido paterno; señorita, le digo, eso es un trámite legal muy complicado, tienes que entablar un juicio y requiere motivos específicos que la ley ordena para tales casos; no puede usted llegar y decirle al juez: señor juez quiero que me cambie el apellido por favor. No se puede hija. ¡Mierda! dice, y se mece los cabellos, hace gestos y con la mano derecha se golpea la pierna, es que ya no aguanto prof, ya no aguanto, cada vez que pasan lista es la misma chingadera, desde la primaria, la secu y ahora en el Bacho. Hago memoria. Si, si recuerdo el apellido. Cierto, concuerdo con ella, el nombre marca, es como una cicatriz, como una bandera, nos eleva o nos destroza. Y todo por esas pendejadas del circulito maestro, ¿del circulito?, de qué hablas, si maestro de donde es mi papá usan esa cosa del circulito para ponerle nombre al chiquillo, lo del animal que cruza y esas pendejadas. Llora. Ya no aguanto prof, y por favor, me exige, por favor cuando pase lista, y me señala con su tembloroso dedo índice, dígame solo mi segundo apellido ¿sale?, muy bien, señorita Pájaro, quedó claro. ¡Ya ve, ya ve¡ me grita; ya pues, ya, le grito, ya entendí. Nos miramos y nos reímos.

jueves, 28 de junio de 2012

Bacho crónico: Bailar

"F"

Estoy hasta la madre, maestro, ya, a la chingada, no me dejaron inscribirme porque reprobé matemáticas y química y ya debía física y métodos; esa pinche vieja de Servicios Escolares me dijo que no podía inscribirme porque no tenía derecho, debo cinco y con cinco no hay reinscripción, y dije ya, a la chingada, con estos güeyes no se puede. Espera, espera, le digo, cálmate, no te aceleres tan feo, mete tres materias en el examen de recuperación y las otras dos el PAAR o haces los exámenes de Acreditación Especial, solo tienes que ponerte a estudiar, a repasar los apuntes y así no sufres tanto. ¡Ese es le pedo maestro! ya no quiero estudiar,  ya estoy harto de esta pinche escuela, no me siento a gusto; y qué pues te hace sentir a gusto, le digo, a mi lo que me gusta es bailar, quiero bailar. ¡Eh!, le digo, ¿quieres bailar?.

"F" es un muchacho alto, delgado, utiliza unos lentes gruesos, incómodos, el acné le perla el rostro, y cuando se altera comienza a sudar. "F" afirma que trabaja de jardinero pues su padre no le da la pensión alimenticia y su madre tiene que lavar ajeno, me cuenta que tiene dos hermanas menores, van en secundaria. Si, maestro, lo que quiero más en la vida es bailar, me dice, yo sé bailar y muy bien, bailo de todo, pero lo que mejor me sale son las danzas regionales, he estado en grupos profesionales, aquí en el Bacho doy clases en la mañana con el maestro de Paraescolares, he viajado por toda la república con el ballet folclórico de Amalia Hernández, nos han dado premios; a ver a ver a ver, párale, le digo, explícame, estabas en el ballet más famoso de danza de México y qué carajos haces aquí, en ese grupo les pagan y tiene contratos; si maestro, sí, a mi me ofrecieron un contrato de tres años, tres y me pagaban en dólares, pero lo rechacé.

El edificio donde estamos es grande, gris y blanco, frío, el piso es pedacería de mármol blanco con gris, los baños son blancos y la luz de las lámparas es blanca, el aluminio que utilizaron para sostener esos enormes ventanales es gris así como las bancas de metal pintadas con esmalte del mismo color. El día está nublando como los ojos de "F", rechacé el contrato porque en eso días yo quería ser chef, quería estudiar gastronomía, cocino muy bien, me salen unos platillos excelentes y le dije a mi mamá que me metiera a una academia de chefs que hay en Polanco, pero está muy cara, muy cara;espera, espera, le digo, ¡te saliste de la academía de Amalia Hernández para estudiar gastronomía! no tela creo "F" conozco gente que mataría por estar en ese grupo, es cierto prof no le digo mentiras me salí porque me pedían el documento del bachillerato, y como no tengo esta pendejada del certificado pues me sacaron y para acabarla ahora esto, que no me dejan inscribirme. Mira "F" no cierras ninguna puerta, todas las estas dejando abiertas; pues si pues pero qué le voy hacer, ahora tengo que trabajar de jardinero en la CONALITEG; ¡en dónde!, si maestro ahi donde hacen los libros para los chavitos, es fabricota allá en San Rafael, es de medio tiempo y me da chance de venir en la tarde acá. Y entonce la pregunta: ¿Y qué vas hacer? Entonces el llanto, así sin más, no sé maestro, la verdad no sé que chingados voy hacer.


miércoles, 27 de junio de 2012

Bacho crónico: La vocación

"V"

"V" tiene 24 años y toca el bajo en un grupo de rock, me dice que ya no son aficionados, cobran y están de planta en un bar de la Roma, me dice que han estado en festivales: estuvimos en el Latino Fest, le abrimos el concierto a Panda y a Resorte, estuvo chingón profesor. A "V" le pesa la edad, lo sabe, en este contexto se siente fuera de lugar; están todos bien chavitos, se muerden las uñas y se ríen de puras pendejadas; no seas injusto "V", le digo, están ensayando, no saben como tocarle  las cuerdas a su vocación, no la encuentran por ningún lado; pues si profesor, pero yo ya me estoy quedando calvo y no tengo tiempo para estas pendejadas, la verdad. Me cuenta que la música es lo mejor que le ha pasado en la vida; la verdad en el escenario me transformo maestro, me siento bien, completo, es más, a veces gozo mas estar tocando que cuando estoy con mi chava; oye "V"  pues en eso tienes una ventaja, tú ya encontraste a eso que te vas a dedicar y muy pocos pueden decir eso de su trabajo, lo que haces te llena mucho más que las eyaculaciones, pero, le digo, no entiendo una cosa: ¿qué carajos estás haciendo aquí?

"V" se queda pensando y se ríe, pues es por mi mamá, me dice que vivir de la música es muy difícil, que no deja dinero, que mejor estudie una carrera, algo seguro. Oye "V" pero en la Roma no te pagan poco, ¿o sí?; pues no prof, no me pagan poco, pero tampoco es de diario, hay temporadas en donde no cobramos nada y hay otras en donde la propina me deja una buena de lana, así es esto. Entonces, le digo, para qué tantas dudas, mejor habla con tu mamá y dile lo que me acabas de decir; pues se lo he dicho pero me dice que son puros sueños pendejos, que cuando se me baje la calentura ya voy a estar muy viejo para estudiar y me voy a quedar sin nada. Nos quedamos callados, los sonidos se escurren por entre la puertas y los enormes ventanales del salón, se escucha una melodía, una cumbia y unos gritos, ea ea ea. Nos reímos juntos.

martes, 26 de junio de 2012

Bacho crónico: Bill Bitjay y Katana

"B y U"

"U" es un muchacho con lentes y rostro infantil, tiene un bigote que lo hace ver extraño, desfasado, habla muy despacio, escoge las palabras antes de decirlas. "B" es alto, de pelo ensortijado y muy corto, es delgado y no le gusta el futbol. "B" y "U" me cuentan que hacen un cómic, una serie de libros ilustrados donde los personajes principales "Bill Bitjay y Katana" masacran ejércitos de zombis  y de mutaciones genéticas aberrantes, el entorno es sombrío, la epidemias arrasan a la humanidad y los culpables son los diabólicos "científicos biogenetas" auspiciados por ambiciosas y delirantes compañías multinacionales. Jóvenes, les digo, esa historia ya la he leído en otras páginas, pero debo decirles que su relato es muy confuso, demasiados personajes, mucha sangre y de tantas historias no sé cuál es la principal. "U" entorna los ojos y se enciende, no maestro, lo que pasa es solo ha leido el primer capítulo, de 48 que ya tenemos, cuarenta y ocho, le digo, ya escribieron tantos capítulos, ¿ya los dibujaron?, les reviro, vamos en el 17 prof. me dice "B" muy serio y con los ojos entrecerrados, nos hemos saturado un poco, a "U" no le han salido algunos trazos y no ha aprendido las técnicas del entintado. El maestro que lo está enseñando a dibujar, dice, que lo de las tintas viene después, que lo primero es dibujar correctamente los cuerpos en movimiento. 

"B" y "U" están comprometidos con su proyecto más que con su semestre. Es un hecho. Y cómo van con las materias, le digo, pues van maestro, me dicen, ahí van. Los compañeros de aula  de "B" y "U" son un misterio, solo miradas, a veces pienso que tienen como único proyecto aprobar las materias de la manera más sencilla y fácil apelando a la magnanimidad del profesor o de la sesiones de teatro, un punto más prof. porque fui al teatro, ¿no?. Siento que esta multitud de zombis, les digo a "B" y a "U", que está masacrando este muñeco son sus compañeros de salón ¿no jóvenes?, se quedan callados, comparten miradas, y sonríen, me observan. "B" me dice, pues algo hay de eso prof. a veces pensamos que si Katana estuviera en el salón solucionaría todos nuestros problemas, ¿Con una masacre jóvenes? Sí, contesta "U", con los zombis no se puede dialogar. Me quedo en silencio, los veo salir sonrientes, tranquilos, algo alcanzo a escuchar sobre el profe de Matemáticas y unas hipérboles que no se dejan domar.

Una Mínima

Ve pasar el autobús y no le hace la parada. Entonces el gato le dice:
"Tienes que hacer algo con eso de no querer tomar el autobús, Jack, no está bien eso"

lunes, 30 de abril de 2012

Primavera....


La noche de Walpurgis
por Francisco Aragón

29/04/2008

Sin duda es una ironía simpática que el día del niño en México se celebre el mismo día de la Noche de Walpurgis; fecha umbral por excelencia, clave en el calendario mágico tradicional que señala el fin del invierno y el principio de la primavera, por lo que se le relaciona sobre todo con ritos de fertilidad, pero que también marca un periodo, una noche, durante la cual los seres del otro mundo tienen permiso para salir a mezclarse con las personas. Se decía que era un día perfecto para los aquelarres que siempre, si se trataba de aquelarres respetables claro, terminaban en orgía; otra tradición indica también que ese día las hadas cabalgan desenfrenadas barriendo con todo lo vivo que se encuentra a su paso y buscando doncellas y donceles que llevarse a su morada en el otro mundo; también se tenía la creencia que era de mala suerte casarse no sólo el 30 de abril o el primero de mayo sino durante todo el mes de mayo con riesgo de contraer nupcias con una mujer perteneciente al más allá.


Sin saber nada de esto yo viví una experiencia interesante un 30 de abril. Yo era muy joven y había decidido junto con mi novia aprovechar el puente organizando un picnic en un bello valle cercano. No diré que no tomamos nada, nadie que me conozca lo creería, pero hasta ahora aún no me puedo explicar la extraña manera en que el tiempo transcurrió ese día, como si avanzara a grandes saltos; de un momento a otro la luminosa mañana se convertía en frío atardecer y luego la noche ya amenazaba en el lapso de un parpadeo sin que en medio sucedieran eventos que pudiéramos recordar. Ni ella ni yo lo confesamos en ese momento, pero ambos sentimos en varias ocasiones que alguien nos vigilaba sin poder determinar exactamente desde dónde. ¿Por qué nos quedamos tanto tiempo en esas circunstancias? Lo cierto es que al final el miedo nos venció definitivamente y salimos justo a tiempo del valle, tomando el último camión hacia la ciudad. El primero de mayo no nos vimos, teníamos demasiadas cuentas pendientes con el sueño.

domingo, 18 de marzo de 2012

To light the lamp of love in your hearts



Noche 1003

Anoche soñé con el Sai Baba. Entraba en mi cuarto, con ese enorme y envidiable pelo. Maestro Baba, le dije, qué intenciones tiene usted, él me contestó que las mejores y me enseñó sus manos, eran enormes. Me sentí perplejo. Maestro Baba, le dije, qué me va hacer, y con esa voz tierna y tranquila me dice, recuerda que el cuerpo es un castillo y yo sé el lenguaje del corazón. Eso si saca de onda y qué es lo que usted construirá en mi corazón. Me miró perplejo y dijo, no sé, yo solo curo, no arreglo entuertos. Entonces me desperté

Noche 2012

Estaba en un hotel. Era precioso, con roca gris y columnas blancas. Estaba en altos. Abajo una ciudad con canales, con un  río transparente que la atravesaba, el cielo era de azul metálico, al fondo unas nubes negras, enormes y dije: "no, esto no está bien". Y si, de pronto el brazo, la vertical de nubes. Carajo, un tornado ahora y la ciudad a medio camino. La dejará hecha mierda, pensé. El monstruo se acercaba rápidamente, veía como destrozaba la ciudad, volaban escombros por todos lados, el sonido era abrumador. Entonces corría. Sentía el enorme monstruo a mis espaldas, cerca. Entré al cuarto y el Sai Baba me esperaba con los brazos abiertos. Maestro, no joda, nos va llevar el carajo el tornado, le dije. Él me miró y dijo, olvídate de eso, recuerda que yo tengo una lámpara de amor que alumbra tu corazón. Quedé perplejo, afuera el tornado era un bramido espeluznante. Entonces me desperté. Esto no está bien, pensé, ya son dos visitas del Sai Baba en menos de dos meses.

Shalom Night

Yehuda me dice, ¿conoces al Sai Baba, verdad? lo he visto salir de tu casa; es relativo, Yehuda, de pronto se me aparece con esa melena envidiable y me dice metáforas holísticas que todavía no comprendo bien. Yehuda se queda viéndome, mueve la cabeza y suspira; ¡ah qué Marco!, yo que tú me la llevaba tranquila con el Sai Baba. Pero si me la llevo tranquila, le contesto gritando, ¡qué chingaos quieres que haga! si estoy soñando y de pronto ahí está, diciendo que hay un castillo en mi corazón y que él es un arquitecto de horizontes de amor y cosas así. Yehuda entrecierra los ojos y dice, ¿te friquearías si te dijera que yo también hago lo mismo?... ¡Ohhh chingao! alcanzo a escuchar que digo antes de despertarme.

Noche con campanas

Deja que entre en tu corazón, me dijo el Sai Baba; otra vez con eso maestro, le dije, la verdad no quiero que construya un castillo en mi corazón, mejor no la llevamos tranquila maestro. No, dijo, nada de eso, te prometí que escucharías la música de las campanas del alma. ¡No, ya no, le dije, ya basta de entrometerse en mis sueños! me levanto siempre bien sacado de onda. De eso se trata, me dijo, de las ondas, mira, vez mi mano, ya están alterando tus ondas, mira, mira con atención...entonces me despierto. Holístico pensé, me estoy volviendo holístico.


Noche arcaica

Oiga maestro Baba, qué sabe usted de la psicomagia, de los psico-chamanes. ¡Nada, me dice, nada sé de esas charlatanerías! Pero Maestro, le digo afinando los argumentos, mire, mire, ellos también hablan de “los espíritus como cuerpos inhibidores intelectuales”, mire dicen que “las ideas que absorbemos en la familia, como: “el amor no existe”, “el dinero es sucio”, “el sexo es el demonio”, “las mujeres son idiotas”, etcétera, y que, en nuestro presente, limitan el contacto con nuestra lucidez y genio”; le cito de memoria (algo insólito) con mis brazos abiertos. Nada, nada, nada solo acuérdate de los castillos del alma y de las ondas, me dice manoteando, de las metáforas sanadoras y de mis manos, mira, mira mis manos ¡Míralas! No cabe duda, el maese Baba, se pone cada vez más violento en mis sueños. Eso me que saca de onda, pero esto del chaman que todos llevamos dentro ya no me está gustando. ¿Hasta dónde me llevarán los sueños?


El Régimen

Empezaremos por tu alimentación, me dijo el Sai Baba, de ahora en adelante nada de lácteos ni de grasas animales; ¿ni siquiera un poco de queso Sai Baba? si, el queso está permitido, entre más amarillo mejor, recuerda que las frutas amarillas tienen mucha proteína y carecen de ácidos lácticos. El Sai Baba era enfático, yo tomaba nota y asentía con el ceño fruncido, uno debe tener siempre el ceño fruncido cuando se habla de la propia salud. Te alimentarás de carbohidratos vegetales y de vitaminas animales, jugos de jitomate en la mañana, miel con limón en la tarde y cacahuates con ajo en la noche. ¿Con ajo maestro?, así es, el ajo enfatiza la síntesis del metabolismo celular y de la retención de líquidos... carajo, cuando habla así el Maestro Baba ni qué decirle.


La Caminadora

Maestro Baba hice media hora de cardio en una caminadora, sude por todos lados. Así es, con eso se empieza, se suda la frustración de años de ser un perdedor empedernido y un tragón de mierda. No pues Maestro, no me anime de esa manera. ¡Nada, nada! Tienes que seguir con tu dieta macrovitamínica con proteínas vegetales y vitaminas animales. Recuerda, y me señala con su grandísimo dedo índice, recuerda que el fin de esta carrera tiene que ver con la música del amor que voy a tocar en tu corazón... ¡Chale! ¿Todavía sigue con eso maestro Baba?

miércoles, 22 de junio de 2011

Por piernas

Por piernas, siempre se escapa uno por piernas ¿o acaso no es  la luz donde quieres escapar?

viernes, 6 de mayo de 2011

Los recuerdos

Y llené mi pared blanca de recuerdos para no olvidarte. Pero se me acabó el espacio y ya no supe más qué hacer.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Una mínima

Vació la casa. Solo dejó una silla y la cortina en la ventana. Les gustaba sentarse y ver como entraba el aire a ese espacio perfectamente vacío y extraordinariamente lleno. Y así respiró.

La biblioteca de mis sueños

Francisco Aragón 
9/01/2008 
Es sabido que una de las bibliotecas personales más grandes e importantes de América es la que reunió José Luis Martínez (1918-2007) en su propia casa en la Ciudad de México. Crítico e historiador de la cultura mexicana (ÉL estudioso de literatura mexicana por antonomasia), ha dejado, al morir, una duda sobre el destino de su impresionante biblioteca; por supuesto cada institución medianamente relacionada con la cultura ha estirado la mano para decir “yo”, según algunos comentarios tal vez las más aventajadas sean la Sociedad Mexicana de Escritores, la Academia de la Lengua, o la propia UNAM, e incluso se corre el escalofriante rumor de que su sarcófago, construido ex profeso, sea la deforme y enferma macro biblioteca José Vasconcelos. Sólo espero que sea posible la voluntad del difunto de conservar el total del acervo unido y no repartirlo en varios lugares, lo cual sería lo más lamentable salvo que suceda lo que está tan de moda últimamente y la dicha biblioteca termine en alguna universidad estadounidense.
Sólo una vez pude conversar con José Luis Martínez, fui a visitarlo a su casa con el fin de solicitarle la autorización para publicar un antiguo trabajo suyo en una nueva antología sobre Nervo; en esa ocasión me recibió en su despacho y a pesar de sus 82 años fue muy amable y trató de interesarse por mi conversación, sin embargo era evidente para los dos que el trámite debía concluirse rápidamente, así que apenas hablamos de Nervo, un segundo sobre Tario (de quien fue amigo personal y primero en reconocer su talento) un poco más sobre sus bellos gatos, y abusando de mi suerte le pedí me dedicara su libro más clásico Literatura mexicana siglo XX 1910-1949, en una reedición de la cual al parecer él no tenía conocimiento.
Además de la amabilidad del sabio viejecillo, recuerdo que me impresionó mucho aquella habitación, las paredes tapizadas de libros, incluso hasta una puerta al fondo que al cerrarla era una estantería más y al abrirse me dejaba imaginar pasadizos de libros que daban a habitaciones de libros y salas con una flora interna de volúmenes encuadernados que colmaban cada posible ángulo de la casa.
El breve encuentro terminó y salí de allí todavía un poco mareado por mis imaginaciones, noté entonces que los muros externos de la casa estaban completamente cubiertos por enredaderas y volví a pensar en los libros apoderándose del espacio vital por dentro, mientras por fuera las plantas recobraban de alguna forma la casa para la naturaleza.
¡Ay mi pasado ecosistema nerviano!, con su jungla de trabajos, con sus presas y sus depredadores, alguna gema extraje (si bien no la que quería) de los turbulentos ríos de aquellos días.

Bacho crónico. Corrección prosódica

Está dormido, respira fuerte. Sus compañeros se ríen, lo observo y digo, de seguro su compañero se levantó temprano para ir a trabajar. Un...